Un niño sale de la consulta del dentista con los efectos del sedante aún. Su padre no tiene mejor cosa que hacer que grabarlo para subir posteriormente a Internet el resultado y las alucinaciones de su hijo "drogado". La verdad es que tiene su punto.
Los americanos son un poco "exagerados", para un diente, drogan a un niño, para desayunar comen hamburguesas, que harían con un conflicto pocero-alcalde seseñero; ya sé, le dan dos pistolas y que se batan en duelo...... jajaja